~ * La Séptima Vida de Penélope * ~

La Sabiduría del Despertar -Budismo-

Impredecible

 

 

 

Alguien me enseñó una vez que la vida es impredecible. Que curioso. Porque continuamente tengo esa sensación casi universal de que sabes lo que va a pasar, de que has perdido la capacidad de sorprenderte, de que tus días y tus momentos se repiten y de que esa pregunta, "¿y ahora qué?" parece no tener a nadie ni a nada dispuesto a contestarla. Unos hablan de rutina, otros de aburrimiento, otros de cadenas... todos de vacio.

Pero él no.

Él dice que estamos dormidos. Que nosotros mismos hemos asesinado nuestra propia capacidad natural de vivir. Y que entre otras cosas, hacemos muchas suposiciones. "No hagas suposiciones. No las hagas porfavor porque cuando lo haces estás matando poco a poco a la realidad". Estaba en la ducha, me enjabonaba el cuerpo y recordé su frase. Entonces hice una prueba. Cerré los ojos y observé. Seguí aquella operación rutinaria a ciegas. Lo primero de lo que me di cuenta fue de que, aunque tuviera los ojos cerrados mi mente había creado una imagen de como era aquel momento. Estaba haciendo una reconstrucción mental de como era la escena. El jabón, el agua, mis piernas... intenté ver con mayor claridad cómo era esa imagen y entonces, curiosa, abrí los ojos. La realidad no tenía nada que ver. La escena de mi mente y la que me mostraban mis ojos eran dos mundos distintos. Me di cuenta de que había hecho una suposición. Volví a cerrar los ojos. Intenté dejar de suponer por un momento. Ahora que ya no había imagen sólo me quedaban los sentidos. De pronto el agua sonaba de una manera distinta, casi musical. El jabón olía más y el calor era más intenso. Un momento rutinario se había convertido en algo diferente. Sé que si se lo hubiera contado a él me habría dicho "es lógico, no hay dos duchas iguales.  Somos nosotros los que las hacemos iguales. La realidad es cambio, es una sorpresa continua". Al salir de la ducha me encontré pensando en lo que me iba a poner. Pronto empezé a enlazar ideas y casi inconscientemente pude verme vestida con aquella ropa, de compras con mi madre, divagando incluso sobre si comprar un bolso o un cinturón, ¿mejor algo para Nochebuena?. Entonces abrí la maleta y ¡sorpresa! la camiseta que me iba a poner estaba sucia. De nuevo la realidad se revelaba a mis suposiciones. Fui al baño a buscar a mi madre. Estaba segura de que estaría allí. Y no estaba. Me quedé un rato en el, arreglándome, mientras pensaba que seguramente se habría ido a la calle sin mi, que claro era tarde, y después pensé en llamar a una de mis amigas. Cinco minutos y todos mis proyectos mentales se habían renovado. Hasta que apareció ella por la puerta. Pues no, si que estaba en casa. Otra vez mis suposiciones fallaban. Y estaba enferma, le picaban los ojos. No pudimos salir. Mi amiga tampoco pudo. Sé que todo esto parece absurdo y simple pero creo que es la clave de todo porque me hace preguntarme, ¿acaso vivimos en una suposición continua?. Suponemos el presente, suponemos el pasado -lo reconstruimos, no es real- suponemos el futuro. Y aún más. Suponemos los sentimientos de otros, suponemos lo que les pasa por la cabeza. Suponemos que les conocemos, cuando no nos conocemos ni a nosotros mismos. Incluso aunque nuestras suposiciones fueran "acertadas" no tendrían nada que ver con la realidad. Puedes suponer que tu novio ya no te quiere, pero esa serie de ideas y divagaciones que asocias a esa suposición no tienen nada que ver con la realidad de lo que él está viviendo.  Somos como un crio intentando desesperadamente encajar la pieza del círculo en el hueco del triángulo en su puzzle infantil. Cogemos una realidad infinita y intentamos amoldarla a nuestros presupuestos mentales, cuando no se puede. Es imposible. Ahí no cabe. Y así creamos la rutina.

Un filósofo decía que no se podía entrar dos veces a un mismo río. No le faltaba razón. La vida es impredecible porque cambia constantemente. Lo estático no existe, sólo vive en nuestra cabeza. Cuando aparecen la rutina y el aburrimiento es que hemos perdido nuestra capacidad para experimentar el mundo, la que teníamos cuando eramos niños y abríamos los ojos como platos. La culpa es de las suposiciones, de la simplificación. Sólo hay que abrir los ojos y agudizar los sentidos. La magia está ahí. Pero si haces una suposición, si crees saber cómo es lo que estás buscando, nunca lo encontrarás, aunque lo tengas delante, porque las suposiciones siempre están equivocadas. Deja de pensar que sabes lo que quieres, lo que necesitas, porque no tienes ni idea. Ni tú ni nadie. Abre tu mente a la realidad, vaciala de formas -como las del puzzle de los niños- y entonces podrá entrar. El ejemplo estropea el final del artículo pero a mi en su día me dio luz y esto no es una cuestión de estética. Mi madre me encargó ir a buscar una bolsa de una tienda a mi habitación. Me dijo dónde estaba exactamente. Fui allí y por más que miré no pude verla. Volví y le dije que la bolsa no estaba. Fruncio el ceño y vino a la habitación. Allí estaba. La había tenido delante de mis narices. No la había visto porque conocía la tienda. Sus bolsas eran de plástico y esta era distinta, de cartón. Mis suposiciones me había vuelto a cerrar los ojos. Y así con todo. Pueden darte respuestas, pueden señalarte el camino, pero mientras sigas creyendo que sabes algo de lo que necesitas, buscando una suposición,  seguirás siendo un ciego.

La realidad nos espera... ¿qué descubriremos hoy?

 

 

"Aquello que crees saber de ti  mismo y no lo que eres en realidad, esa es tu  auténtica carcel personal" -antiguo dicho zen-

Un beso a todos, feliz navidad

Pe

 

 

4 Comentarios 24.12.06 15:14, comentar

Penélope Impermanente

Impermanencia. Una de las palabras favoritas de los grandes Maestros. "Abre los ojos" -dicen- "todo cambia, nada permanece. Acéptalo. No tengas miedo, es normal, es natural, el Universo funciona así y tú eres una parte de él".

 

 

Ayer rebuscando en mi correo de Gmail encontré de pura casualidad un artículo que había escrito para un viejo blog en mi 19 cumpleaños. Se titulaba "19 años 19 metas". Curiosa, lo abrí, dispuesta a indagar cuantas de aquellas metas se habían cumplido algo más de un año más tarde. Cuando las primeras palabras resonaron en mi mente no podía dar crédito a lo que estaba leyendo. Lo primero que sentí fue vergüenza. ¿Cómo era posible que pudiera pensar así? ¿cómo podía ser tan inmadura, infantil y superflua?, ¿cómo podían haber salido esas frases de mis manos?. El artículo era una antítesis de lo que yo era en este momento. Un año. Sólo un año. Y la chica que escribiera aquello estaba muerta, ya no existía. En el primer puesto del ranking de propósitos esto, que me helo la sangre,

"Quiero dejar de ser pura de una vez!   (una Nenuca como dirían "Los Serrano". Vaaaaale, tuve mis ocasiones, y las dejé pasar, fui tonta tonta tontiisima. Y ahora tengo miedo quedarme asi hasta los 25 (...)"

Si habeis leido (unos posts más atrás) "¿Quién quiere acostarse con una mentira?" os habreís dado cuenta de la vuelta de tuerca sobre este tema.

Pero hay más;

Puesto 4. Quiero ser muy buena en lo mio. Pues si. Yo se que tengo talento, solo que soy muy vaga!!!. La publi se me da bastante bien y yo quiero ser buena. Por lo menos si me fallan los chicos seré rica y admirable jaja y tendré un coche bonito.

¿Un coche bonito? ¿rica y admirable?. Estas son la clase de ideas que a diestro y siniestro nos omnubilan la cabeza prometiéndonos un paraiso de felicidad que es absolutamente falso.

La Publicidad, aunque se me daba bien la abandoné. Ahora me tiro más por el periodismo.  Hay demasiados problemas. Demasiadas cosas no están bien para que yo contribuya a embotar a la gente con anuncios llenos de promesas vacias. Seré una buena periodista y llegaré allí dónde una voz necesite ser oida.

Y así sigue la cosa...

Mi mano arrastraba el ratón hacia el enlace "eliminar" casi involuntariamente. Pero en el último instante, se apartó.

"Todo cambia" -dicen los Maestros- mirate, ¿hay algo permanente en tí?. Tu cuerpo ha cambiado, ¿dónde está la niña que fuiste?. A cada instante, una parte de ti muere. Tus células, cada una con información acerca de todo aquello que eres, nacen y mueren cada segundo. Cada siete años eres un cuerpo enteramente nuevo (*). Tus emociones cambian. Ayer amabas y hoy odias. Ahora te sientes fuerte y poderosa, mañana débil e insignificante. Te contradices. ¿Cual es la verdad?. Tus pensamientos también cambian, tus ideas lo hacen. Eres cambio". Los budistas dicen que el pasado y el futuro viven en el presente. Hoy estás aquí, hoy eres así, porque todas tus acciones pasadas te han traído hasta este momento. Todo lo que eres es el resultado de lo que has absorvido, vivido y decidido a lo largo de tu vida.  

He sido infantíl, supérflua, me he equivocado y eso me ha hecho llorar. Pero a todo eso le debo la vida. Porque sin ello me hubiera estancado. Gracias a ello he crecido y me he visto obigada a forjarme y a buscar respuestas. Así somos las personas. Necesitamos presión. Necesitamos vernos en el fondo del pozo para sacar Fuerza y trascender nuestros propios límites. Si no nos acomodamos. La Resignación se convierte en nuestra Ley Suprema, y olvidamos nuestros sueños y nuestras búsquedas personales. A mi alrededor veo personas dormidas. Que no evolucionan, que viven encadenadas a los mismos prejuicios y limitaciones año tras año de su vida. Yo no he tenido una vida cómoda. No he tenido una relación fácil conmigo misma. Pero cuando veo a estas personas, mis amigas, aún ancladas en esos ideales que escribía yo en mi artículo mi Alma grita "GRACIAS". GRACIAS por habermelo puesto dificil y seguir haciendolo, GRACIAS por obligarme a crecer y por hacerme más fuerte y más Libre.

Desconozco mi futuro. Todo lo que pueda elucubrar de él no son más que suposiciones. Pero ahora sé una cosa. Que ese futuro vive aquí. Que esos Sueños nacerán de los pasos que de ahora. La Penélope de Hoy no existe sin la Penélope de ayer. La de mañana no existe sin la de Hoy. Creo que hace falta poco; saber el Camino, cada uno el suyo. ¿Qué quieres?, atrevete a conseguirlo. Y perserverar. Caerás, pero volverás a levantarte, y no menospreciarás tus caidas porque sin ellas no estarías donde estás, porque son la fuerza que te mueve. Las cosas cambian, es verdad. Buenas o malas, vienen y se van. Pero cambiar para bien sólo está en nuestra mano.

Meta numero 7 de la lista "19 años, 19 metas"

 "Quiero ser una mujer. (...) quiero crecer, o al menos empezar a hacerlo, madurar un poco. Quiero tener las ideas claras, saber lo que quiero y conseguirlo. Quiero seguir siendo inocente pero no ser una niña"

 

 

 

(*) Según la Ciencia cada siete años la renovación celular es total en nuestro cuerpo, es decir, que "estrenamos cuerpo".

5 Comentarios 21.10.06 15:50, comentar

Cuando la Belleza Sangra y el Mundo cierra los ojos

 

 

 

Hoy tengo una serpiente en las entrañas. Es una víbora triste. Se convulsiona entre el odio, la ira y el llanto infinito. Cuando lo que amas corre peligro, nace el miedo. Cuando la injusticia te ciega, nace la ira. Después todo explota y al final, ¿Qué queda?. Tal vez la tristeza.

Anoche vi una película. Yo ya sabía algo acerca de aquello pero nunca lo había sentido así, como una parte de mi que gritaba auxilio. Mi infatigable búsqueda de información me había llevado a indagar, pero las interminables letras de los libros de historia siempre parecen cuentos a medio contar. La película había sido criticada. Era un producto de Hollywood, un pretexto para el lucimiento de su atractivo protagonista. Quizás si, pero para mi era más que eso. Era la conexión con mi ser más profundo, con ese algo que yo llevo en las entrañas y que reclama mi atención, reclama mi vida. Y la tragedia que se contaba en ella, aunque sólo fuera una farsa de actores en escenarios de cartón piedra no era falsa. Era una historia real.

                                          Os la contaré.

Imaginar el lugar en el que los elementos del Universo se confabulan en su creación de la Belleza. Imaginar el Silencio sagrado de las cumbres más altas del mundo y el juego de las nieves blancas con la explosión de color de los pueblos perdidos y sus culturas milenarias. Imaginar ahora ciudades desperdigadas por estos lugares mágicos, a sus gentes, su resplandor moreno. ¿Cómo es el rostro de la gente libre?. Imaginar sus ojos inquisidores desbordantes de ese brillo que nosotros ya hemos olvidado. Y ahora ved un palacio. Un palacio imponente en una cumbre. Esta lleno de espiritualidad y sacralidad. En el vive un niño. Sólo tiene 14 años. Conserva intacta su inocencia pero al mismo tiempo es audazmente inteligente, sabio como sólo los de su cultura lo son. No sabe qué es París, no sabe matemáticas. Pero conoce una Ciencia a la perfección, la de la Vida. En su sola presencia sientes respeto. Respeto por su autodominio inquebrantable, por la vida de sus ojos y por esa forma extraña en que sólo con estar allí ya te cuenta algo mágico y no necesita usar las palabras.

 

Ahora imagina la vida de estas personas y la del niño del Palacio. No tienen mucho, pero lo tienen Todo. Imagina su intensa conexión con la vida. Nunca has estado allí y ya amas este lugar.

Pero el sufrimiento no escapa a nadie, ni siquiera a la gente buena. Ni siquiera a lo sagrado. Un día, un enorme país vecino, un gran Dragón dormido, despierta de su sueño y sus ansias de dominio le llevan hasta las cumbres de la Montaña.. El Dragón y sus leales seguidores están enfadados y tienen mucha hambre. Hablan de justicia, de libertad. Dicen que quieren liberar al País de las Montañas. Pero el País de las Montañas no quiere ser liberado. Ya es libre. El Dragón Rojo no entiende nada. ¿Cómo puede ser libre?. No tienen carreteras, ni vehículos, ni tecnología. Viven entregados al “veneno” de la espiritualidad y “dominados” por un único líder, el pequeño niño, cuando cumpla la mayoría de edad, y antes de él, sus antecesores. Los habitantes del País de la Libertad intuyen el peligro pero su naturaleza de perfección les lleva a guardar cierta esperanza. Intentan negociar con el Dragón. Cuando viene le reciben con honores y fabrican para él representaciones de arena de colores -mandalas-. No se les escapa el ceño fruncido del Dragón, su ira. Saben que sufre, que su hambre no se calmará nunca. Lo comprenden, lo compadecen y por eso le abren su gran corazón a la espera de que se le contagie algo de eso que ellos conocen tan bien: la paz del espíritu.


Pero el Dragón está demasiado ciego.


Cuando el peligro ya es inminente los pobladores de la Tierra de las Montañas toman una drástica decisión. Expresan al Dragón su deseo de seguir siendo un pueblo Libre, su rechazo a la violencia y a la colonización. No permitirán que el Dragón les robe sus Tierras.

Así, todos los seguidores del Dragón en Tierra Libre son expulsados, pero su partida se llena de cantos y de espiritualidad, los monjes de la Tierra Libre desean amablemente a sus inquilinos rechazados una buena partida, y felicidad en sus vidas. Sin embargo por primera vez en sus ojos alegres se atisba el miedo. Y mientras el enemigo prepara la Aniquilación ellos levantan preciosas estatuas de mantequilla multicolor que el Sol derrite, como símbolo de la inquebrantable Ley de la Impermanencia  a la que esta sujeto Todo incluidos ellos, su cultura y su Tierra Sagrada.  

El Tibet fue invadido por la China Comunista en el año 1959. Durante siglos el Estado Tibetano, un país cuyo territorio es tres cuartas partes el de México, se había mantenido independiente -excepto breves invasiones- con su propio gobierno a cargo de los sucesivos Dalai Lama, lenguaje -el tibetano-, religión -la budista- y cultura. El Tibet era un pueblo totalmente ligado a la espiritualidad budista con una profunda pasión por la Vida en todas sus manifestaciones que se contagiaba a cualquier visitante que pudiera acercarse a sus Tierras Sagradas del Himalaya, un lugar asombroso por su Belleza mística y por estar situado en uno de los puntos más altos del mundo en el que cielo y Tierra se unen, en el que lo divino y lo humano no estan separados, son Uno y se aman pasionalmente como los mejores amantes.

Cada minuto el misterio sagrado de este lugar muere un poco más. El levantamiento fracasado del pueblo tibetano en 1959 marcó el principio del fin de uno de los últimos rincones del planeta aún ajenos a la constante violación de la Belleza a la que sometemos la Tierra que nos ha sido dada. Durante esos fatídicos días más de un millón de personas, monjes niños y familias incluidos fueron asesinados en un combate en el que la Paz y los arcos de flechas no podían combatir contra el Odio y la metralla. El número de prisioneros políticos triplico esta cifra, entre ellos se incluye el preso político más joven del mundo, el Panchen Lama, un niño de sólo 6 años (en la foto) secuestrado junto  t toda su familia desde hace 7 y quien sabe si asesinado. La herencia milenaria de esta cultura budista fue destruida en más de 6000 monasterios, saqueados y destrozados por los soldados comunistas. El pequeño Dalai Lama, que aguantó la siatuación peligrosa en que su vida de paz se había sumido, durante años, se vio obligado a partir hacia el exilio en la India disfrazado de soldado para evitar su más que probable asesinato.

Actualmente el Pueblo Libre del Tibet sólo es una triste sombra de lo que fue un día. La revolución cultural que china planificó para este territorio y que hoy en día continúa manteniendose, está encaminada a destruir el legado budista y cultural del Tibet y convertirlo en un hijo de la "Gran patria madre China socialista". Con este propósito se hacen presos políticos, se mantienen tropas en el país y su capital, Lhasa y se impide el libre desarrollo de los ritos y costumbres religiosas. Además, se censura el lenguaje tibetano, en busca de su desaparición y se trabaja en un ambicioso plan demográfico. Este último ha conseguido que la población china invada el territorio tibetano, en el que actualmente los chinos -y con ellos su cultura y costumbres- superan a los nativos de la zona. Este numero se incrementa anualmente debido a la construcción de una línea ferroviaria -la más alta del mundo- que comunica China con el Tibet y que arroja al país centenares de chinos colonizadores. Por si todo esto fuera poco, la tasa de analfabetización se ha multiplicado y además se destruye el medioambiente, se instalan puestos nucleares y se realizan pruebas con los consecuentes efectos para el medio y la radiación que ya ha causado muerte y enfermedades.

El Dalai Lama se ha erigido como máximo responsable de la situación de su pueblo y ha realizado centenares de viajes por el mundo reclamando justicia, labor que le valio el Nobel de la Paz. Pese a ello, y a su actitud tolerante con el gobierno Chino -asesino de su legado- en busca de una solución factible para ambos, estos han incrementado su política de odio hacia su persona, lo que incluye insultos y menosprecios, problemas que esperan se acaben "cuando la muerte cercana de ese viejo impertinente llegue". La ONU y los estados poderosos hacen oidos sordos ya que, como sabemos, China es actualmente la segunda potencia mundial y la primera en crecimiento económico. Este último es espectacular y triplica al de EEUU lo que indica que sin duda China será el líder mundial en poco más de una década. Una razón más para no ofenderle. A ello habría que añadir su derecho de veto dentro de la ONU, lo que significa que aunque todos los Estados estuvieran de acuerdo en censurar su actuación, ellos podrían vetar cualquier noción y evitar así cualquier proyecto que les resulte poco agradable.

A veces la Belleza sangra. A veces la Injusticia clava dagas en los corazones más puros. Las personas nobles escasean en un mundo en el que continuamente cerramos los ojos a la desgracia que nos rodea viviendo en nuestro feliz sueño de distracciones. Sin embargo, existe una cosa que nadie nos puede robar. Nuestra fuerza, nuestro espíritu. Ocurra lo que ocurra estoy segura de que seguirá habiendo personas dispuestas a luchar, a combatir la injusticia desde la forma más valerosa que existe, la de la no-violencia. La ley del karma dice, que al igual que una mariposa, con el sólo aleteo de sus alas, es capaz de provocar un movimiento sísmico en el otro hemisferio del planeta, la pequeña actuación de una persona honrada es capaz de generar diferencias abismales. Como una gota que cae sobre el agua y se cree pequeña e insignificante, cuando ha sido capaz de remover el mar entero con sus ondas, cada uno, podemos intervenir para salvar un poco el Mundo a nuestra manera. Hoy pueden acabar con nosotros, pero como decía cierto libro, algún día volveremos, y seremos millones.

                                                

 

 

PD: El Palacio de la foto es el Palacio de Potala, el Lhasa, residencia del Dalai Lama hasta la invasión china.

PD2: El Panchen Lama es el preso político más joven del mundo. En la vieja autoridad tibetana el Panchen Lama era el numero dos en el poder después del Dalai y constituía una de las figuras principales en la elección de su sucesor. Tras la muerte del X Panchen Lama el actual Dalai confirmó el nombramiento de este niño, según las tradiciones. El Gobierno Chino vio en juego sus intereses y proclamó un nuevo Panchen, hijo de un dirigente comunista y sometido al proceso de "reeducación" comunista. Su no aceptación por parte del pueblo tibetano en favor del candidato del Dalai Lama propició la misteriosa y oportuna desaparición de este último, de sólo seis años, junto a toda su familia. Preso desde hace 7 años en Panchen Lama es el prisionero político más joven del mundo.

 

 

 

 

 

 

4 Comentarios 22.8.06 17:34, comentar

El dedo y la Luna

Hablábamos de tés. Y de pronto ella, como en broma, hizo la pregunta. Y le contesté que si. Abrió los ojos muy sorprendida. La volvió a repetir. Y yo, que aún no me acababa de creer que la primera persona en saber mi único y mayor secreto hubiera sido ella, le repetí que si. Empezó a preguntar. Me sentí un poco vulnerada, como si le hubiera confesado algo muy íntimo. Y en verdad lo era.

Había sido el mayor descubrimiento de mi vida. Hacía casi un año de ese hallazgo que cambiaría mi existencia para siempre. Y desde entonces muchas cosas habían cambiado, mucho había descubierto… tal vez incluso lo que algunos necesitan toda una vida para saber. Y eso que hace dos años desconocía, se había convertido ahora en algo importante, en mi misma esencia, en lo que guiaba todas mis palabras, mis actos y mi esfuerzo constante por superar mis propios límites.

¿Cómo llegué? Es una pregunta difícil, pero a veces me parece que todo me impulsó a ello. Dicen que para llegar a él hacen falta unas grandes preguntas. Yo las tenía y además tenía otra cosa, un gran sufrimiento. Quizás ese fue el gran impulso que me atrajo hasta él. Pero mereció la pena. Ahora sé que las personas que sufrimos somos casi las únicas capaces de llevar una existencia plena. El sufrimiento puede llevarte a la desgracia y al dolor, o puede llevarte a la sabiduría y la vida. Las personas que no sufren aceptan las cosas como son y no se esfuerzan en cambiar, en buscar algo mejor, se conforman con el vaso medio lleno. Las personas que sufren tienen la opción de no ser conformistas, de superarse y tocar el cielo, de llenar el vaso, de ser el mar. Por eso yo me siento afortunada. Y si el tiempo se diera la vuelta volvería a mis inseguridades y volvería a los fantasmas solo para poder estar donde estoy ahora.

Recuerdo mis tardes de verano en la librería. Cuando estaba tranquila, libre de esas ansias que no me dejaban respirar, me gustaba leer e investigar. Siempre me había gustado la filosofía –al menos desde que empecé a entenderla- y el análisis de todo lo que me rodeaba. Allí arriba me sentía rodeada de sabiduría y de secretos ocultos. La sección de psicología era una de mis favoritas. Solía coger libros y me sentaba a leerlos relajadamente en las mesas preparadas para ello. No podía comprarlos así que me conformaba con leerlos allí. Uno de mis temas favoritos era la felicidad. Quería saber como se conseguía ese tesoro tan codiciado que parecía escapársele a todo el mundo. Y de esa manera él y yo nos encontramos por primera vez.

Fue una tarde de agosto. Tenía 19 años. Ojeaba la sección de psicología y mis ojos se posaron en un libro naranja que destacaba entre todos los demás por su portada, con una enorme cara sonriente agujereada que a través de su sonrisa de cartón dejaba ver las letras de la primera página del libro. Creo que se llamaba algo así como “La Felicidad”. No me hice esperar y lo agarré. Repasé el índice y descubrí que se trataba de una especie de estudio sobre la felicidad desde varias perspectivas. Y para mi sorpresa allí, entre filósofos occidentales y estudios psicológicos estaba lo que nunca creí encontrar en un libro semi - científico, budismo. El autor dedicaba numerosas páginas a la visión budista de la felicidad. Las leí ansiosa. En realidad yo no sabía mucho del budismo; el Buda, el dolor, el deseo, el nirvana –que me sonaba a una mezcla de misticismo extraño y grupo musical- y poco más. Pero no tenía una mala imagen de el. Nunca la tuve. De hecho creo que casi nadie la tiene. Ahora me acordaba de Richard Gere y de las clases de religión del colegio donde aquella monja de acento andaluz nos hablara de todo aquello. Ya entonces me había llamado la atención. Una religión que se ocupaba de eliminar el sufrimientoIntuí que no se parecía a nada de lo que había visto. Y no me equivoqué.

Aquella noche yo y el Google pasamos varias horas buscando información sobre mi nueva inquietud. Y cuanto más leía mas me fascinaba. Descubrí que el Buda no es ningún tipo de Dios. De hecho, los budistas no tienen Dios ni creen en nada sobrenatural. Supe que Einstein ya había dicho que el budismo era una religión muy científica. Y los meses que siguieron me lo demostraron con creces. Sin fanatismos, sin contradicciones con la Ciencia…“El único Dios vive dentro de ti” decía un monje en un artículo. Tampoco había dogmas, nada de imposiciones, ni mandatos. El budismo se aprendía a través de la experiencia. No debías creer nada que no hubieras experimentado. Pero casi resultaba difícil porque los textos budistas hablaban de la vida, de tus sentimientos más profundos, de lo que yo misma había experimentado una y mil veces. También descubrí la veneración por el momento presente, el despertar y el amor a la vida “la mejor vida está en la Tierra. Puedes ser feliz ahora mismo”. Y aún más, descubrí una “religión” (porque este no es el término mas adecuado para ella) que aceptaba a los homosexuales, a los travestidos… y en la que el machismo era ínfimo pese haber nacido en la India, una de las tierras más duras con las mujeres.  Amor a todos los seres y a la naturaleza, respeto por las otras religiones… en sus miles de años de existencia el budismo jamás había derramado una gota de sangre por extenderse. Y es que, ahora lo sabía, el budismo no evangelizaba, porque a él se llegaba, como llegara yo.

El budismo se reinventaba día a día. Porque no era la religión de un hombre, sino de mil. El mundo está lleno de Budas. Gentes que han alcanzado la paz, que se han liberado de perseguir fantasmas, de buscar siempre en el futuro esperado que no llega jamás. Gentes despiertas de dulce sonrisa y ojos deslumbrantemente presentes, inquisidores. Los ojos de aquellos que viven como nadie lo hace. De aquellos que han dejado de dormir y han despertado a la vida, porque eso significa Budismo, despertar.

El budismo es la promesa de la trascendencia. De una vida que va mas allá de ese mundo pequeño y limitado al que llamamos “yo”. De una existencia aquí y ahora en la que puedes sentir el aliento del aire en tus pulmones a cada paso, la grandeza y la armonía del Universo. El mundo es bello. La vida es grandiosa.

Encontré un maestro. Fue casi un milagro porque es difícil, muy difícil aquí. Un hombre sabio y joven, que me enseña. No hubiera podido seguir sin él. Y en estos diez meses he aprendido más que en toda mi vida. Y lo que se, lo hablo con quienes me rodean. Y los que escuchan, abren los ojos fascinados, tal vez como lo hice yo cuando lo descubrí. No hace falta que sepan que mi sabiduría viene de los Budas. Y ellos ni lo sospechan. Al final, todos compartimos la misma búsqueda, seamos como seamos, seamos quien seamos. Todos queremos ser felices, o al menos sufrir lo menos posible. Hace miles de años hubo un hombre que también lo quiso. Y él y los que le siguieron dieron su vida por esa repuesta que hoy tiene un nombre y se llama Dharma.

Su descubrimiento ha hecho a mi futuro dar un giro de 360 º. Su sabiduría y su paz me harán crecer y superarme a cada instante.

Tengo 20 años el mundo es un misterio que me grita que quiere ser descubierto y yo estoy dispuesta a todo por esa pasión ciega que es el ansia de saber. Ya se cómo es la Luna, ya he encontrado el dedo que marca el camino. Los límites tiemblan. Solo falta valor, y quizás, suerte.


 

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